Game of Thrones. S06E05. The door

Contiene spoilers 
(no leer hasta que se haya visto el episodio)

(23/05/16)


A partir de ahora, ya no se debe decir "joder", sino "jodor", en honor a Willis, que hasta esta temporada era simplemente Hodor (no me quiero adelantar, pero no puedo). Un 9,8 en IMDB, solo por detrás del episodio octavo de la quinta temporada (Hardhome) y el noveno de la tercera (The rains of Castamere), tiene que significar algo más que esos últimos minutos de infarto que te sobrecogen el corazón. Supongo que tendrá algo que ver el director del episodio, Jack Bender, autor por lo visto de uno de los mejores episodios de Lost, La constante. En común, desde luego, tienen esa estructura temporal tan peculiar, entrelazando pasado y presente, y ese aroma a tragedia clásica.

Pero, como digo, este episodio ha sido mucho más que eso: hemos arrancado de nuevo, para no perder las buenas costumbres, en Castle Black, con una Sansa que parece otra pero me temo que seguirá siendo la misma ingenua. A pesar de que se ha despojado de miedos y de melindres, a pesar de que es la que incita a aplastar a Ramsay y hacer valer el "The North Remembers", se encuentra con Meñique en Villa Topo y este acaba embaucándola. Da igual que no se deje perdonar, porque la ponzoña de este personaje del que nunca te puedes fiar ha sido esparcida: ¿nos podemos fiar de que Brynden Tully, el Pez Negro, se ha hecho con Aguasdulces? Algo me dice que no demasiado. Al mentir sobre esta "información" y basar un ataque en esta premisa, el desastre sobre las huestes de Jon y Sansa puede ser demoledor.

Me han gustado mucho también las escenas de Arya. Primero en su demoledor entrenamiento con Waif, que tal vez basa su odio en la diferencia de clases: Jaqen (creo) explica que los "no one" siempre han provenido del lumpen de la sociedad, hasta ahora no ha habido nadie como Arya, de clase social alta. Y, como me temía, veo que el entrenamiento a la pequeña y brava Stark es más en beneficio del propio dios de las mil caras (y sus seguidores) que para ponerla a punto para que pueda acometer su venganza. Convertirla en una asesina ninja no iba a resultar gratis, como no resultó fácil para Arya ver la representación de los recientes sucesos en King's Landing satirizada por unos bufones. Lo que al principio resultaba gracioso (el rey Robert y sus tripas tras el ataque del jabalí), ver que Ned estaba caracterizado como un patán estúpido o que Sansa fuera moneda de cambio para Tyrion, ya no se lo pareció tanto. Muchos entrenamientos han de sucederse para que Arya olvide... De momento, tiene como objetivo asesinar a lady Crane, la mujer que interpretaba a Cersei. Genial las referencias metaliterarias de sucesos bajo otro punto de vista, como genial la respuesta de Jaqen a las reticencias de Arya sobre la muerte de alguien que no parece ser malvado. ¿Es que la muerte no se ceba en buenas personas?

En las Islas del Hierro hemos tenido un somero resumen de cuanto acontece en el cuarto libro. La poderosa asamblea tan bien descrita y narrada ha quedado reducida a la aclamación como rey de Euron Greyjoy (muy bien Pilou Asbaek, aunque menos espectacular que en la escena del puente) en detrimento de Yara, pese al cable que le echa Theon. No es una crítica, puesto que lo importante es la promesa del hermano de Balon: si me elegís rey (y sobrevivo al ahogamiento), llevaré mis mil barcos hacia donde está Daenerys, me casaré con ella y conquistaremos los Siete Reinos. Claro que Yara y Theon salen por patas (o por anclas) antes de que la ceremonia termine...

Hablando de Daenerys, nos pone los pelos de punta el reencuentro con sir Jorah, que le confiesa que está tocado por la enfermedad de la piedra y que la quiere y siempre la querrá. Nuestra Khaleesi no es inmune a la fidelidad mostrada por este hombre y le da la orden de curarse para que vuelva con ella a Poniente. "Os necesito a mi lado". 

Tyrion está deseando que la madre de los dragones llegue cuanto antes. Pese a la precaria paz que ha conseguido con la revuelta de los Hijos de la Arpía, sabe que necesita más. Abrazarse a una sacerdotisa roja y al dios de la luz es arriesgado, y el peligro se trasluce por medio de Kinvara (para profesar esta fe, si eres mujer, el requisito parece ser el de unos buenos atributos mamarios, pues Ania Bukstein no desmerece a Carice van Houten), que asusta de muerte a Varys al recordarle el nombre que oyó cuando el sacerdote que cercenó el miembro del eunuco (¿oyó el nombre de la propia Danaerys, que parece la elegida para este dios tan atraído por el fuego?).

Y me dejo para el final a Bran. Ay. Ay. Ay. En un primer momento, asiste al nacimiento del primer Caminante Blanco, creado por los niños del bosque al empalar a un humano una estaca en un arciano (¿el mismo al que está enraizado el Cuervo de los Tres Ojos?). Y al final, la tensión crece hasta el infinito con la segunda visión, esta "robada", puesto que el Cuervo estaba distraído, en la que vuelve al mismo arciano, donde hay una congregación de Caminantes, liderada por los Cuatro Jinetes del Apocalipsis. Si ya nos pone de punta que Bran se pasee entre zombis (me parece muy apropiada la puntualización en Quinta Temporada entre Caminantes y zombis, que se ve cuando unos atraviesan el fuego y otros no pueden), cuando el Rey de la Noche se queda mirándole fijamente y le agarra del brazo, se nos escapa el corazón por la boca. Lo vomitamos prácticamente.

"Te ha tocado", le dice el Cuervo. Y la marca en el brazo de Bran es una señal irrefutable y no sabemos qué tipo de  consecuencias podrá tener: ¿estará siempre en peligro, o será como la enfermedad de la piedra? Hay quien ve la posibilidad de que Bran acabe pasándose al lado oscuro y sea como el principal antagonista de la historia. La soledad a la que se ve abocado y el tener que renunciar a sus orígenes (adiós Verano, adiós Hodor) pueden ser desencadenantes, así como la tentación de recuperar sus piernas (un poco a la inversa de Arya, que no temió a la ceguera cuando Jaqen le puso a prueba). Yo confío en Meera, que ha luchado bravamente por salvarle, y que ha de tener un papel fundamental para Bran, aunque no niego que me tiente esa teoría de que Bran acabe siendo incluso el mismo Rey de la Noche con su poder de meterse en las mentes de los demás.

Y es que antes he hablado de que la tensión crecía, pero es que cuando los Caminantes y los Zombis y los Esqueletos y su puta madre rodean a nuestros héroes, parece que no hay escapatoria. Ver al ejército de los muertos en las mismas puertas de donde están, hace que dejemos de respirar. "Despierta, Bran", le pide desesperadamente Meera, que intenta despertarlo. Pero nada, este se encuentra en Winterfell con el Cuervo, en el momento de la despedida de BrandonNed hacia Aguasdulces. Parémonos aquí un momento, que es algo en que no muchos se han fijado. Tiene que ser algo relevante. He dicho antes que es Brandon, porque creo que a Ned no le mandaron allí, aunque dudo de todo porque no me cuadra del todo. ¿Era tan niño cuando fue enviado con los Tully? Cuando le dice Rickard Stark, padre de Brandon, Ned, Lyanna y Benjen, que no se meta en peleas, ¿está refiriéndose implícitamente a la pelea con Meñique en la que Catelyn intercedió para salvar a lord Baelish? Y lo más importante: ¿por qué ese preciso instante? Willis podría haber estado por allí en cualquier otro momento, pero que el Cuervo escoja eso no puede ser una casualidad. ¿Es casual que justo Jon y Sansa dependan de los habitantes del Valle y de los Tully?

Aunque Bran no está preparado para suceder al Cuervo, hay que huir de allí como sea. Meera consigue llegar hasta Bran, que no tiene más opción que recurrir al que será Hodor, y lo será porque lo necesitan para que bloquee la puerta: "Hold the door" fue la frase del presente hacia el pasado que acabó derivando en Hodor, y es así porque pasado y presente están entrelazados por Bran. Me encantan estos recursos de entremezclar líneas temporales, y más cuando entretejen una historia tan conmovedoramente trágica como la de este muchacho que tiene que sacrificarse para favorecer la huida de Meera y de Bran. Mucho más digna que la rápida y excesivamente fría muerte de Verano, por más que puedas ser generoso pensando que se sacrifica para que huyan, al igual que hace Leaf. Ya no queda más huargos que Fantasma, si es que Nymeria sigue viva, y eso no sé si es buena señal para los Stark. Lo que está claro es que el Rey de la Noche debe de pensar que  el Cuervo y Bran son una amenaza para ellos. 

Vaya capitulazo...


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