Fringe. Temporada 2

(Fox. Temporada 2: 18/09/2009 - 21/05/2010)
Muchas veces las segundas partes suelen decaer y marcar una peligrosa pauta. Me pasó con Orange is the new black y me está pasando con Masters of Sex, pero por fortuna Fringe no está en la misma situación. Si la primera temporada resultaba un producto para el entretenimiento y la ciencia ficción, en la segunda temporada no se va a la zaga ya desde el primer momento, con una reentrada de Olivia en nuestra dimensión de lo más espectacular. El misterio asociado con esa visita al otro mundo marca los primeros capítulos, junto con el peligro de los cambiaformas, letal para Charlie, en una de las sorpresas de este trepidante inicio.

Con respecto a la primera tanda de capítulos, llama la atención cómo aumenta el protagonismo (a veces, para mi gusto, excesivo) de Peter, que parece más el agente del FBI que la propia Olivia, por mucho que esta esté convaleciente. Los encuentros nocturnos con Sam Weiss (Kevin Corrigan) en la bolera no sé si calificarlos de simplemente extraños o podemos añadirle un encanto especial con esa manera un tanto críptica y original de ayudar a nuestra rubia agente.

Hablando de Charlie, hay que reseñar la mayor cagada que he visto en mucho tiempo en una producción de tal calibre como esta serie. En el episodio 11 aparecía y no se trataba de algo premeditado por causas del guión, sino por un fallo de continuidad inexplicable (al parecer el episodio debía de incluirse en la primera temporada) porque, que el espectador supiera, Charlie no había encontrado la manera de resucitar. Algo parecido y en relación con él (se suponía que aparecía para suplir su baja), es el caso de la agente Amy (Meghan Markle), que aparecía en un par de episodios y hasta daba la impresión que con doble juego por su parte, para luego quedar desterrada en el olvido para siempre. Por otra parte, uno de los puntos débiles de la primera temporada, todo lo referente a Rachel, la hermana de Olivia, desaparece  casi por completo. Apenas existen respiros.

Aunque es raro encontrar capítulos por debajo de una media notable (exceptuando el de relleno "Brown Betty", que es ni más ni menos un cuento de Walter a Ella, la sobrina de Olivia), siempre que hay alguna referencia al otro universo se añade un plus especial. O bien en relación con los experimentos con el cortexiphan, o bien con los observadores (el episodio  donde uno de ellos altera el curso de los acontecimientos porque se enamora sin él saberlo bien de una chica que vigilaba fue muy bonito), o bien cuando directamente se traspasan los dos universos, como el magistral capítulo titulado "Peter", en el que por fin conocemos los detalles de la muerte del Peter de este lado, uno de los misterios con los que se cerraba la primera temporada.

Peter, como decía, gana enteros en el protagonismo para ponerse casi por encima de la propia Olivia, o al menos a la par, sobre todo cuando el previsible acercamiento amoroso entre ambos hace su aparición, aunque el punto fuerte es el personaje enternecedor de Walter, vulnerable, inestable, ocurrente y encantador, sin olvidar que gracias a su genio se pueden resolver los casos más extraños. En ese sentido, al profundizar en la relación con Astrid se puede hablar de uno de los aciertos de la segunda temporada, algo que no sucede con Broyles, que queda aún más en segundo plano, como ocurre con Nina.

Si de por sí la nota es notable, el episodio doble final, "Over there", es un brillantísimo punto final. Por fin ya en el otro lado empezando con el punto de vista de la Olivia (casi más guapa con el pelo más oscuro) y el Charlie de allí y con un "32 horas antes" de lo más efectivo, el intento de rescate de Peter, que había abandonado nuestra dimensión para acompañar al señor Secretario (cuya identidad no era muy difícil de averiguar), contiene todos los elementos para hacer de Fringe una serie de gran calidad: tanto el reencuentro con la madre de Peter, como el enfrentamiento entre Olivias, o el sacrificio de William Bell, a quien antes le había estado recriminando Walter que se hubiera dedicado a enriquecerse.

En definitiva, no sólo no incurre en el síndrome segunda temporada, sino que las relaciones establecidas entre los protagonistas se consolidan y evolucionan de modo que la trama de fondo no sólo se basa en esa puerta abierta entre los dos mundos. El final con una cambiaformas con la apariencia de Olivia, además, abre una muy interesante vía para la tercera temporada.

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