Boardwalk Empire. Temporada 1

(HBO. 12 capítulos: 20/09/2010 - 06/12/2010)
Una serie ambientada en los años 20, en esos fascinantes (mientras no te tocase vivirlos a ti, claro) años de la ley seca y del contrabando y de los gángsters, con el sello de la HBO, con firmas relacionadas con Los Soprano (Terence Winter), con el mismísimo Martin Scorsese, productor y director del piloto, y protagonizada por Steve Buscemi, indudablemente no puede defraudar. Diálogos intensos, tramas bien imbricadas, personajes complejos llenos de matices... ¿Qué más se puede pedir? 

Pero -siempre los peros- pondría un matiz (bastante subjetivo, claro está) y es que no consigue atraparte como debería, como yo pensaba que me atraparía. La acción es demasiado lenta y no sé si hasta le veo las costuras a esas escenas coloristas y tan bien ambientadas (ese impresionante paseo que da nombre a la serie, por ejemplo), como si no me costara demasiado trabajo visualizar al actor en cuestión unos minutos antes de la toma definitiva ensayando esa frase tan ingeniosa y perfecta. Todo demasiado medido o ensayado. De todas maneras, es como una pesada locomotora y cuando logra ponerse en marcha (digamos que desde que disparan a Eli), no hay quien la pare y te olvidas de la premeditación (y alevosía, claro) que soporta tanta genialidad. Por más que se eluda un desenlace sangriento o de confrontación final, te tienes que conformar con esa escena de tres coches parados en una marginal carretera al lado del mar, o con esas escenas mudas que abundan en el último episodio viendo reacciones y situaciones sin más que el contexto que les preceden.

El protagonista es, como digo, Steve Buscemi, que interpreta a Enoch "Nucky" Thompson, tesorero de la ciudad de Atlantic City (Nueva Jersey). Controla la ciudad con métodos poco edificantes: favores por aquí, prohibiciones por allá, caciquismo más aquí y gangsterismo más allá. El típico caso de protagonista antihéroe. Soportamos los mangoneos de este hombre con grandes aspiraciones políticas dentro del partido republicano y su afán de lucro en parte porque es el prota y porque Buscemi adopta muecas de desagrado con las que queremos ver una cierta repulsa o una cierta conciencia (¿acaso no queremos que nos engañen siempre?).

Le acompaña su hermano, Eli Thompson (muy destacado el trabajo de Shea Whigham), sheriff de la ciudad (la policía al servicio del caudillo, vaya), cuyos métodos encima son menos sutiles que los de Enoch, y encima no entiende por qué no confía en él demasiado su hermano. Aunque más intermitentemente, le acompaña también Jimmy Darmody (Michael Pitt, cuya actuación es bastante destacada entre la cojera y los cambios súbitos de carácter), también irlandés como ellos mismos, cada vez más brutalizado como sicario, pese a que su educación en principio le debía de llevar hacia otros rumbos, hasta que se alistó al ejército y combatió en la I Guerra Mundial. Este personaje es el que más me atrapa, con esa dualidad entre persona inteligente y despiadado asesino, entre alguien conformista a ratos y ambicioso en otros momentos, entre padre ejemplar de Tommy (curioso que todos los niños que aparecen en la serie están interpretados por gemelos) y marido ídem a ratos de Angela (cuya historia con la mujer del fotógrafo está metida un poco a calzador), salvo cuando se le cruzan los cables.

La otra protagonista es Margaret Schroeder (fantástica Kelly MacDonald), una emigrante irlandesa que en el primer episodio se queda viuda y pronto es ayudada por Nucky, a pesar de que sus mentalidades y moralidades son bastante diferentes, ya que Margaret es una luchadora contra el alcohol y en general se debate, desde su educación, inteligencia, timidez y elegancia, entre la admiración que siente por Nucky y la convicción cada vez mayor de que es un criminal. El enfrentamiento en el penúltimo episodio indica que podría ser la brújula de Nucky, aunque este podría suponer su perdición dentro de la escala de valores con la que se rige. Lo que está claro es que si algo redime a Nucky es Margaret, por más que esta se pervierta.

Todo personaje debe tener sus antagonistas y en este caso son dos: el agente federal Nelson Van Alden (estupendo y perturbador Michael Shannon) y Arnold Rothstein (Michael Stuhlbarg). El primero es muy interesante porque este infatigable luchador contra el alcohol pone su mira en Nucky y choca enseguida contra el engranaje corrupto que lo protege; debería ser el héroe de la narración y sin embargo su carácter frío, implacable, antiempático y antipático, además de su fanatismo religioso bajo el que escuda sus a menudo cuestionables decisiones (como cuando "bautiza" a su compañero), te llevan a detestarlo como si fuera un asesino en serie o un pederasta. Dos escenas suyas son geniales: cuando mira la foto de Margaret (de la que se enamora) y se atiza con el cinturón (de ahí esa espalda marcada) y cuando se permite una concesión bebiendo y acostándose con la ex de Nucky, Lucy Danziger (Paz de la Huerta), la típica maniquí sin cabeza, para después aovillarse arrepentido.

Por otra parte, Rothstein debería ser un espejo en el que mirarse Nucky, pero queremos creer que este gángster de Nueva York que quiere quitarse de en medio a Nucky es un depredador todavía más peligroso, como si el propio Nucky no empleara métodos mafiosos. Su mano derecha es el inestable e impetuoso Lucky Luciano (Vincent Piazza). Del numeroso reparto en esta primera temporada, cabría destacar también a Al Capone (Stephen Graham), del que imagino veremos cómo va escalando posiciones en el escalafón mafioso, pues de momento es sin más un matón en Chicago, donde pasa un tiempo con Jimmy (su última escena parece indicar una cierta maduración, cuando recrimina a Luciano un poco de seriedad); Richard Harrow (Jack Houston), un veterano de guerra que Jimmy recluta y que destaca por esa deforme máscara con la que trata de tapar el agujero de su ojo y de parte de su cara; o la madre de Jimmy, la joven y embaucadora Gilian Darmody (Gretchen Mol), que aunque tuvo a Jimmy a los 13 en su peculiar relación con el Comodoro (el antecesor de Nucky), no llega a resultar demasiado creíble como madre, por más que Jimmy tenga cara de niño.

Aunque debería estar prohibido puntuar las series, el 8,7 con la que IMDB la califica o el  8,1 de Spoiler TV son indicativos bastante fiables de que es una producción más que recomendable. Por buscar símiles, esta serie está más cerca del tempo narrativo de Mad Men, con silencios y sobreentendidos no tan elocuentes. Lo que está claro es que un espectador impaciente en busca de espectacularidad o acción trepidante debería replantearse la recomendación.

Comentarios

Dulce Gomez ha dicho que…
La primera temporada estuvo buenísima pero creo que se fue poniendo cada vez mejor, me agrada que Atlantic City sea la sede de la serie porque es diferente, una ciudad más oscura y los personajes igual entran bien en ese ambiente.
Juliiiii ha dicho que…
Hola, Dulce.
Muchas gracias por tu comentario.
Sólo he visto tres episodios de la 2ª temporada, pero ya puedo decirte que estoy completamente de acuerdo con el acierto de Atlantic City como la ciudad principal de la serie.
Un saludo

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