Estrenos de midseason: The following y The americans

2013. Fox. 7,2, 150 votos
Transcurridos cuatro episodios y a las puertas del quinto, podemos ir diciendo que tenemos una nueva gran serie entre manos. El elevado presupuesto y el elenco de actores (al menos los dos principales, Kevin Bacon y James Purefoy, geniales los dos aunque yo me quedo con el 2º, el suyo es un papel más lucido con esa cara de póker y de maldad irónica contenida, aunque Kevin seguro que nos brinda algo más que un careto torturado y una acción como en ralentí), así como la retorcida historia del psicópata y asesino en serie Joe Carroll, que escapa de la cárcel de máxima seguridad para poner en marcha un sofisticado y maquiavélico plan para completar su próxima novela, donde el ex agente del FBI Ryan Hardy tendrá un papel especial (no en vano fue quien metió en prisión a este villano carismático que ha conseguido unos seguidores a modo de secta capaces de ejecutar cualquier macabro plan que se le pase por la cabeza).

El ritmo es trepidante en los cuatro capítulos que llevamos. Efectista a más no poder, de momento no puedes bajar la guardia en ningún momento: y es que Joe, por medio de una niñera hijadeputísima, Emma Hills  (aparentemente mosquita muerta, gran papel de momento el de Valerie Currie), y dos aparentemente gays que no lo son tanto (o al menos no uno de ellos), ha secuestrado a su propio hijo, Joey, y como quiera que Ryan tuvo una historia con la exmujer de Joe, Claire Matthews (la atractivísima Natalie Zea), pues se ha convertido en prioridad fundamental, por encima de descubrir la identidad de todos los miembros de la secta Carroll, un profesor de literatura enamorado de la obra de Edgar Allan Poe (genial la máscara de uno de sus cómplices para asesinar y las referencias literarias).

Giros sorprendentes y personajes en quienes no se puede confiar en ningún momento porque nada es lo que parece (que se lo digan al pobre Troy, este actor es carne de cañón, que ya van dos desapariciones súbitas en este año, véase Dexter, y que se lo digan a la jefa de la misión asignada, Debra Parker, con una inquietante escena creo que al final del 2º episodio), si dejamos al margen el aspecto de la verosimilitud, que brilla por su ausencia, creo que nos deparará momentos impactantes. Qué raro fue, por cierto, la eliminación de la agente asiática, y la muerte tan temprana de la pobre Maggie de Lost.

2013. FX. 7,2, 61 votos
Un estreno menos sonado como el primero, pero con un piloto trepidante y lleno de acción (aunque un poco largo, más allá de la hora de duración), suspense y planteamiento original que augura una serie no menos fundamental que The following. Ambientados en los primeros años 80, pero con flashbacks de mediados de los 60, nos encontramos con los efectos de la Guerra Fría entre EEUU y la URSS. Los protas son dos agentes encubiertos de la KGB que llevan fingiendo ser americanos durante 15 años. Quién sospecharía que estos padres de dos hijos (plenamente integrados, plenamente americanos) son unas máquinas de matar entrenados para cualquier cosa.

Phillip Jennings y Elizabeth Jennings empiezan muy fuerte. Ella con peluca rubia, capaz de cualquier cosa; él, esperando en la esquina para cazar a un traidor de la KGB acompañado de un compañero que no lo contará. La persecución marca a las claras que en esta serie habrá cabida para cualquier cosa, ya que el plan de llevar al traidor a un buque para que lo transporten a Rusia falla y tienen que improvisar: se lo tienen que quedar en el maletero del coche y pasamos casi sin transición a la mañana siguiente...

..., donde Elizabeth (Keri Russell, ex Felicity, a ver si se nos quita de la cabeza la imagen ñoña de esta chica repelente, habrá que pensar en ella con la peluca rubia como primer paso...) de repente prepara un idílico desayuno a sus hijos pequeños, Paige y Henry, totalmente ajenos a la vida secreta de sus progenitores. Entre medias, Stan Beeman (gran secundario Noah Emmerich, como demostró en The Walking dead), un alto cargo del FBI, se muda justo en frente de los espías rusos y dispara todas las alarmas. Si a esto se le suma que Elizabeth tiene cuentas pendientes con el prisionero (no en vano la violó cuando estaba en el ejército), el no va más es cuando, en una escena magnífica, Stan le pide un cable de distribución para el coche, que tiene en el maletero. Phillip (estupendo de momento Matthew Rhys, infinitamente mejor que Keri, entre otras cosas porque el contraste entre tipo duro -que se lo digan al asaltacunas que molesta a su hija adolescente...- y marido enamorado -pese al paripé inicial, ellos no se conocían de nada-), con toda la sangre fría posible, supera la prueba con nota.

En fin, un gran piloto. Veremos cómo evoluciona ahora que la situación para los dos rusos camuflados está más apurada, como le dice un general ruso. Y veremos si se pasan al otro lado, como Phillip le llega a proponer a su esposa (que se mantiene más firme y fiel a la patria) en un momento. Porque será interesante ver si los americanos de pura cepa se posicionen a favor del enemigo...

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