Si te comes un limón sin hacer muecas. Sergi Pàmies. Anagrama (28/06/11: relectura)

20 cuentos, 136 páginas, 11,50€. Esos son los datos en cifras.

Me ha gustado esta colección de relatos más que la primera vez que lo leí (agosto/septiembre del 2007), cuando lo mejor me pareció el prólogo de Vila-Matas (que me sigue pareciendo genial).

¿Qué nos encontramos en este libro donde raro es que te encuentres alguna página aburrida o insustancial? Relatos irónicos, como La otra vida, donde un anodino hombre tiene que morirse para saber si le quieren y puede hacer felices a sus familiares; curiosos, como Como dos gotas de agua (peripecia de una gota al caer al fregadero); paradójicos, como El monovolumen (un vecino no soporta al "vecino del segundo primera. No te ha hecho nada, aunque la experiencia te ha enseñado que no hace falta nada para que te caiga antipático", pero lo que no soportará que no siga su consejo), Destinatarios (un hombre se entretiene mandadndo sobres vacíos, se manda uno a sí mismo y no le llega) o El experimento (un metódico hombre, criticado por todos sus allegados por eso, experimenta añadiendo variables a sus rutinas y lo acaba pagando, aunque consiga imponer los perfiles gastados de lo rutinario a su nueva situación); tiernos, como La virgen está lavando (un padre supera su adicción a las drogas gracias a su hija, pero eso no lo sabemos de forma directa, sino tras un encuentro casual con otro hombre); metafóricos, como La excursión (el paso de la niñez a la adolescencia bien plasmado con la metáfora de una excursión entre padre e hijo).

También aparecen relatos subordinados a la estupidez de nuestra sociedad, como Sangre de nuestra sangre (un matrimonio modélico se tiene que separar para que su hija adolescente pueda ser normal), relatos de hábil construcción textual, como Brindis (un escritor vaticina los pasos que seguirá en su relación con una admiradora tras acostarse con ella: no llegamos más que a los prolegómenos de la relación sexual, pero se llega mucho más allá en una reconstrucción futurible: "sabiendo como sabes que caerás en esa trampa (...) piensas: debería escribir todo esto [el relato en sí] antes de que sea tarde"); relatos pseudocríticos con los relatos bucaynianos, como El pozo (o de vertiente metafísica: la felicidad llegará cuando se tire uno al pozo, resultando que la caída depara esa felicidad).

Pàmies se demuestra como un consumado maestro de las distancias cortas y gracias a su originalidad no se tiene la sensación de estar leyendo a ningún autor conocido, sino relatos con entidad propia, como pasa con su último libro, La bicicleta estática.

(Ya disponible en Anagrama Compactos, 7€)


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